Platón y Aristóteles fueron agudos observadores y analistas del mundo que los rodeaba, pero nunca tuvieron que lidiar con el cambio climático. La confianza, la virtud y la razón, todas las preocupaciones clave en la filosofía griega clásica, parecen escasear hoy. ¿Pueden los antiguos mostrarnos cómo recuperar estos aspectos esenciales de la armonía social? ¿O el cambio climático, un problema posterior a la Ilustración, requiere una filosofía posterior a la Ilustración?

Ir arriba