Hubo un tiempo en que la mitología y la filosofía se llevaban perfectamente bien. Pero desde la Ilustración, la filosofía ha llegado a considerar el mito como una especie de vergüenza, y hoy en día, a menudo tendemos a ver el “mito” como sinónimo de “falsedad”, o al menos como un retroceso a la cultura humana prerracional y supersticiosa. Los mitos también se consideran sospechosos en la teoría política, donde el recuerdo de la ideología nazi de “sangre y tierra” aún está fresco. ¿Hay un papel para el mito en la política democrática secular y en la filosofía moderna?

Ir arriba