Si una mujer quiere tener un hijo pero no puede, puede intentar la inseminación artificial, la FIV, la subrogación gestacional, y si fallan, siempre hay adopción. Si no solo quiere su propio hijo, sino también su propio embarazo, la respuesta podría ser un trasplante de útero. La tecnología es prometedora, aunque todavía muy nueva, pero ¿qué tan éticamente sólida es? Los trasplantes de útero plantean una serie de cuestiones en torno al consentimiento, la necesidad médica frente al derecho moral y las presiones sobre las mujeres para que se ajusten a las expectativas sociales bionormativas.

Este programa se emitió por primera vez el 21 de junio de 2020

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