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Otros grupos de investigación también descubrieron recientemente que disolver olivino en agua de mar artificial y filtrada produjo un aumento en la alcalinidad menor de lo esperado, señaló el estudio. Todavía otro reciente papel preimpreso encontró resultados igualmente confusos para otros minerales que se esperaba que aumentaran la alcalinidad del océano.

Mientras tanto, varios estudios adicionales recientemente plantearon dudas sobre un enfoque diferente basado en el océano: cultivo de algas y hundimiento para absorber y almacenar carbono.

Encontrar formas viables de reducir los gases de efecto invernadero será vital en las próximas décadas. Academias Nacionales informe en diciembre sobre la eliminación de carbono procedente de los océanos señaló que el mundo podría necesitar absorber 10 000 millones de toneladas adicionales al año para mediados de siglo para limitar el calentamiento a 2 ˚C.

En teoría, aumentar la alcalinidad del océano podría eliminar decenas de miles de millones de toneladas cada año por sí solo, de acuerdo a el grupo de investigación Ocean Visions. Pero el panel de las Academias Nacionales señaló que requerirá extraer, moler y enviar rocas en escalas más o menos similares, todo lo cual también tendría consecuencias ambientales sustanciales.

Los nuevos estudios no han dado la última palabra definitiva sobre si alguno de estos métodos será una forma factible de ayudar a alcanzar esos objetivos de eliminación de carbono.

Pero Michael Fuhr, uno de los autores del estudio de olivino y estudiante de doctorado en GEOMAR, dice que sus hallazgos sugieren que este enfoque “no es tan fácil como se esperaba hasta ahora”. Agrega que puede funcionar bien solo en ciertos lugares donde la química del océano es correcta. Eso podría incluir áreas donde las aguas son de baja salinidad pero ricas en sedimentos orgánicos, lo que aumentará la acidez.

Fuhr y otros dicen que se necesitarán experimentos de laboratorio y trabajo de campo adicionales para determinar qué tan bien funciona este método en el mundo real, cuáles son las condiciones ideales o si otros materiales son más prometedores.

Maria-Elena Vorrath, investigadora del Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina, dijo en un correo electrónico que el estudio muestra que el proceso del olivino no funciona de la manera que suponíamos. Pero enfatizó que el mineral sigue siendo “uno de los métodos más permanentes y prometedores que nos brinda la naturaleza”.

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